La Constitución republicana de 1931 concedió el sufragio a las mujeres y legisló desde una perspectiva de libertad e igualdad: matrimonio basado en la igualdad de los cónyuges, derecho al divorcio, obligaciones de los padres con los hijos... y la ley del divorcio (1932).


Entre los años sesenta y setenta se modificaron o se instauraron de nuevo algunas leyes que habían sido derrocadas. Aquí se citan algunas de ellas:
El mismo general Franco tuvo que volver sobre sus pasos y revisar un artículo del Código Penal, por el cual los padres y maridos tenían derecho a matar a sus hijas y esposas y los hombres que cometían adulterio con ellas.
Ley de derechos políticos profesionales y de trabajo de la mujer (15-7-1961): Eliminó toda discriminación por razón de sexo (excepto en algunos campos tradicionalmente masculinos) y declaró la igualdad de salario. El único gran inconveniente de esta Ley, que parecía un paso enorme, era la necesidad de autorización marital para entrar en ella.
- Ley de 4 de julio de 1970: eliminó la posibilidad de que el padre pudiera dar a los hijos en adopción sin el consentimiento de la madre. (Imagen derecha: Heraldo de Aragón, nº 15.020.30-9-1938)
- Ley de 22 de julio de 1972: daba la oportunidad a las hijas mayores de edad pero menores de 25 años a abandonar la casa de los padres sin su permiso.
Ejemplos sobre esa moral quedaron en las hemerotecas bastantes:
1. Un complemento necesario.
“A través de toda la vida, la misión de la mujer es
servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: “No es bueno que el hombre
esté solo”. Y formó la mujer, para su ayuda y compañía, y para que sirviera de
madre. La primera idea de Dios fue el ‘hombre’. Pensó en la mujer después, como
un complemento necesario, esto es, como algo útil”.
(Sección Femenina. Formación Político-Social, primer curso de Bachillerato, 1963)
“Una mujer que tenga que atender a las faenas
domésticas con toda regularidad, tiene ocasión de hacer tanta gimnasia como no
lo hará nunca, verdaderamente, si trabajase fuera de su casa.Solamente la limpieza y abrillantado de los pavimentos constituye un ejemplo eficacísimo, y si se piensa en los movimientos que son necesarios para quitar el polvo de los sitios altos, limpiar los cristales, sacudir los trajes, se darán cuenta que se realizan tantos movimientos de cultura física que, aun cuando no tiene como finalidad la estética del cuerpo, son igualmente eficacísimos precisamente para este fin”.
(’Teresa’, revista de la Sección Femenina, marzo de 1961. Reportaje sin firma)
3.- Exhibiciones indecentes.

“No hay que tomar el deporte como pretexto para llevar(Sección Femenina. ‘Economía doméstica’ para Bachillerato, Comercio y Magisterio, 1968)
trajes escandalosos. Podemos lucir nuestra habilidad deportiva, pero no que
estas habilidades sirvan para que hagamos exhibiciones indecentes.
Tampoco tenemos que tomar el deporte como pretexto para independizarnos de la familia, ni para ninguna libertad, contraria a las buenas costumbres”.
4.- Señora de.
“Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro
nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula ‘de’, seguida del
apellido de vuestro marido. Así: Carmen García de Marín. En España se dice de
Durán o de Peláez. Esta fórmula es agradable, puesto que no perdemos la
personalidad, sino que somos Carmen García, que pertenece al señor Marín, o sea,
Carmen García de Marín”.
(Sección Femenina. ‘Economía doméstica’ para Bachillerato, Comercio y Magisterio, 1968)
5.- La dependencia voluntaria.
“La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular -o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse.(’Medina’, revista de la Sección Femenina, 13 de agosto de 1944)
La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos
los deseos y las ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de
todos los malos gérmenes -vanidad, egoísmo, frivolidades- por el amor”.
“Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde
luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles;
nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres
nos dan hecho”.
(Pilar Primo de Rivera, 1942)

“La mujer sensual tiene los ojos hundidos, las(Padre García Figer en ‘Medina’, revista de la Sección Femenina, 12 de agosto de 1945)
mejillas descoloridas, transparentes las orejas, apuntada la barbilla, seca la
boca, sudorosas las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su
ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la
reflexión: la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a
merced de las olas: la memoria se entumece. Sólo la imaginación permanece
activa, para du daño, con la representación de imágenes lascivas, que la llenan
totalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave,
labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora”.

1958)“Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato preferido. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero (…)
En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiera la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es siempre más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes”.
(Seccion Femenina
Si además de "soportar la desgracia" de ser mujer durante el franquismo, se unía la de ser "roja" había riesgo de sufrir el peor de los martirios: cárcel o ser asesinada en muchos casos. La única "ventaja", que se libraban de los trabajos forzados, pero al drama de sufrir agresiónes sexuales se sumaba que muchas veces tenían que educar a sus hijos en la cárcel.En el siguiente documental, “Del olvido a la memoria. Presas de Franco”, de cincuenta minutos de duración emitido en su día por "La Sexta" podéis escuchar (aviso que es muy duro) los testimonios de 10 mujeres que sufrieron aquel calvario, algunas durante más de 20 años entre rejas.
Tardará en cargarse, si lo dejais en pausa unos 5 minutos tras darle al play, mejor.


1 comentarios:
21 de noviembre de 2007 a las 11:52
hemos leido el artículo en el departamento, está genial, madre mia menos mal que las cosas cambian aunque ciertos sectores conservadores se opongan.
muy bueno
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