La portada del diario Público del 5 de Enero celebraba que este año nos hemos ahorrado 274 muertes en accidentes de carretera respecto al anterior. Y el número de vehículos ha aumentado.
Hace un par de días leíamos que un camionero vizcaíno había dado positivo tras matar a otro conductor en cinco de las siete sustancias analizadas: benzodiazetinas, cannabinoides, metabolitos de cocaína, metadona y opiáceos. Parece increíble que hasta hace poco este señor no hubiese pisado la cárcel.
Hace un par de días leíamos que un camionero vizcaíno había dado positivo tras matar a otro conductor en cinco de las siete sustancias analizadas: benzodiazetinas, cannabinoides, metabolitos de cocaína, metadona y opiáceos. Parece increíble que hasta hace poco este señor no hubiese pisado la cárcel.
Conviene recordar ahora las imprudentes palabras de cierto amante de las guerras, las trolas, y la velocidad, que quiso hacer la gracia entre copas de vino y aplausos de interesados para atacar las medidas del primer gobierno de España que se ha tomado este problema en serio.
Mientras su sucesor auguraba -para no variar- que "estas medidas romperían España y atacaban la libertad", y a sus fans se les escuchaban chorradas del estilo "ZP suelta a DeJuana y encarcela a los conductores".
Que se lo digan ahora a las familias de los 274 que hubiesen muerto de no haberse tomado el problema con la seriedad que merecía, no con los discursos beodos o agoreros a los que otros nos tienen tristemente acostumbrados.
0 comentarios:
Publicar un comentario